Poco a poco, Boca se acostumbra a volver a contar con Carlos Tevez en sus filas y Guillermo Barros Schelotto empieza a definir, con más certezas y no tantas dudas, cómo será su equipo de cara a la reanudación de la Superliga y el inicio de la Copa Libertadores.

Cuando se fue, el Mellizo manifestó que al Apache “debía reemplazarlo el grupo y no solo un jugador”. Enseguida, ello se plasmó en la cancha: del 4-2-3-1 con el que venía jugando en aquel semestre, pasó a implementar un 4-3-3 clásico, su esquema predilecto. El regreso de Carlitos, sin embargo, lo obliga a replantearse, primero, quién tendrá que abandonar su lugar dentro de un funcionamiento que parece bastante aceitado, y, segundo, si continuará con la misma formación o la cambiará.

“Charlé con el técnico sobre mi posición y la idea es arrancar como terminamos en 2016. Vamos a practicarlo esta semana y después lo haremos con el sistema nuevo”, advirtió el propio jugador, durante su presentación. Antes de irse, tenía la ’10’ y se movía por detrás de Darío Benedetto (o Walter Bou, en las últimas fechas), en una zona similar a la que hoy ocupa Edwin Cardona.

Boca Tevez 4-2-3-1

¿Significa esto que es el colombiano o él? No necesariamente. En principio, la idea del entrenador es probarlos a ambos para ver cómo se complementar en la faceta ofensiva, pero, también, cómo se repliegan a la hora de defender. Y es que más allá de cómo se paren en el campo de juego, lo que cambiaría indefectiblemente son los nombres y, como consecuencia, terminaría perdiendo a un hombre en la mitad de la cancha para sumar a un delantero.

Boca Tevez 4-3-3

En cualquier caso, la duda para el cuerpo técnico pasa más por la fecha de su debut. Todavía no lo vieron bien futbolísticamente y hasta podría empezar desde el banco, al menos en los primeros amistosos veraniegos. El nuevo Boca toma forma y Tevez no se quiere quedar afuera: ¿quién terminará pagando con su puesto?

FUENTE: OPTA