San Lorenzo hizo el milagro. Como en aquella Copa Libertadores del 2014 en la que finalmente se consagró campeón, el Ciclón se clasificó con el último aliento y mirando de reojo al otro partido del grupo 4. En la última pelota le ganó 2 a 1 a Flamengo, no dependió de nadie y además, como plus, terminó en la cima del mismo con 10 tantos al igual que Paranaense, pero con mejor diferencia de gol.

El local salió mejor, con buenos movimientos en ofensiva por la derecha donde Cerutti se mostraba peligroso. El ex Estudiantes metió varios centros en pocos minutos que fueron lo mejor de la primera etapa. Un cabezazo en contra de Réver a los 10′ terminó en el techo de la red del conjunto de Río, el mayor peligro en esos primeros minutos.
El planteo de los brasileños estaba claro: aguantar y salir de contra con jugadores peligrosos y rápidos. Así llegó la primera corrida en una doble pared que Ortigoza interrumpió justo cuando a Paolo Guerrero le quedó para rematar. De ese córner llegó el primer gol del partido. Blandi despejó de cabeza, Rodinei la enganchó de aire desde afuera del área y le pegó rasante, dejando a Navarro sin chances.
El gol fue un sacudón para el conjunto local y un incentivo para los visitantes. Flamengo empezó a tener la pelota y manejar los tiempos del encuentro con cierta comodidad durante varios minutos. La más clara en ese período la tuvo Paolo Guerrero a los 28′. El peruano recibió de Rodinei al borde del área y le pegó fuerte, pero sin dirección y el arquero se quedó con la pelota.

San Lorenzo milagro

A falta de diez minutos San Lorenzo ajustó su juego, presionó bien y logró muchas faltas al borde del área por la torpeza de los defensores de Flamengo, pero no supo transformar ese dominio en peligrosidad en el arco de Alex Muralha. Toda la cancha pidió penal a Blandi, que el árbitro paraguayo Enrique Cáceres juzgó que no fue.
Sin encontrar la llave para el empate, Aguirre mandó a la cancha al juvenil que había sido el salvador contra Universidad Católica, Cristian “Perrito” Barrios. Perrito no lo defraudó y fue clave para conseguir el 1 a 1. A los 30′ peleó con Matheus Savio en la raya, recuperó y metió un centro picante que Angeleri conectó de cabeza en el segundo palo.
La quiniela de clasificados empezó a jugar un papel importante en los últimos 10 minutos, teniendo el cuenta lo que se jugaba en Santiago entre Universidad Católica y Atlético Paranaense. En un momento, con el empate entre ambos se clasificaba el Ciclón, pero las noticias desde Chile cambiaron: los brasileños dieron vuelta el encuentro dos veces, primero 2-1 y luego 3-2 final. Ese resultado dejaba afuera al equipo de Aguirre y adentro a Flamengo.

San Lorenzo lo sabía, y por eso comenzó a buscar con todo. A falta de dos minutos Muralha le tapó un cabezazo increíble a Caruzzo en un córner y parecía que se quedaba con la clasificación, pero los de Boedo sacaron un milagro más del bolsillo.

Otra vez el Perrito Barrios ganó en un rebote tras un despeje en el área brasileña, Mussis llegó a tocarla y la pelota le quedó a Belluschi -de mal partido- que definió fuerte de zurda para consumar una noche histórica: San Lorenzo hizo el milagro en la agonía y clasificó a la siguiente fase.

 

Fuente: clarin.com