Huachipato y Universidad Católica animaron un partido de condiciones extremas. Se impuso el campeón y líder que se valida en ese sitial. La fuerte lluvia que cayó sobre Talcahuano convirtió al trámite en uno trabado, con escasa asociación por las dificultades de que rodara el balón con fluidez. Al arco que defendía Yerko Urra, suplente en Copa América, lo circundaba una piscina.

Era ese sector, precisamente, el que tenía que cubrir en función ofensiva José Pedro Fuenzalida, el capitán y máximo referente, que debió bregar con la imposibilidad de realizar su labor habitual. Aunque el Chapa, tal y como César Pinares, Luciano Aued y Edson Puch, materializó arrestos individuales que pudieron influir en el resultado. La del domingo, además de lluviosa, fue una tarde en que debió imponerse la garra y el barro por sobre la técnica y los lujos.

A Puch le anularon un gol de cabeza visiblemente válido por una presunta mano que consideró el cuerpo arbitral liderado por Eduardo Gamboa -que no quiso suspender-, tuvo un palo al inicio del complemento y anotó el único gol del compromiso al finiquitar el centro de Aued desde la izquierda que, insertado en el área, derivó en rebotes y despejes erróneos del local. Fuenzalida pudo extender la cuenta con un tiro libre que elevó Urra, y en el desenlace hubo otras dos acciones aisladas: Javier Altamirano le dio al palo desde larga distancia en su primer contacto con el juego, y Matías Dituro mandó al córner el postrero e incisivo cabezazo de Federico Pereyra cuando Gamboa cobró un pase atrás de Lanaro en el área a su portero.

La UC, cuando volvió el torneo tras el parón de mitad de año, sacó adelante una tarea más que complicada y mira a sus escoltas con una distancia que se mantiene considerable. La escuadra de Gustavo Quinteros bajó al último de los que mantenía el invicto de local.

280719 Huachipato Universidad Católica lluvia